¿Son iguales los niños y las niñas?

Esta idea es algo que nos preguntamos en muchas ocasiones. Es habitual escuchar a familias diciendo que su hijo tiende hacia un cierto tipo de juegos y su hija hacia otros, ambos, casualmente, coincidentes con lo que se asocia al estereotipo de género.

Hoy voy a hablar de la creencia a la que he llegado yo escuchando a las familias y uniendo la información que he recopilado.

En la asignatura de Psicología Social del máster de Profesorado, el profesor nos mandó leernos dieciséis capítulos del libro Introducción a la Psicología Social. Uno de ellos hablaba sobre la parte biológica y la parte ambiental en el ser humano. No recuerdo si esto venía en el capítulo o nos lo contó nuestra compañera bióloga. La parte biológica es importante, sin embargo, influye menos de lo que nos pensamos en el ser humano, influye un 40%. ¿Os imaginabais que era tan poco? Yo ni por asomo.

El otro 60% es la parte ambiental. En el ambiente, el ser humano busca referentes iguales, es decir, se va a fijar primero en los niños y niñas de su ambiente y, después, en sus adultos de referencia (de ahí la importancia de ser buen ejemplo). Además tendemos, por biología, a identificarnos con los de nuestro sexo. Por eso, es normal que mi hijo con 3 años me dijera que yo tenía que cocinar y su padre ver la tele. En su casa no lo había visto, en otras casas, sí. Y ellos absorben, como esponjas, les va la vida en ello.

Con esto quiero mostraros que quizá nosotros estemos ofreciendo un modelo de corresponsabilidad, de eliminación de estereotipos, de igualdad en el trato pero la sociedad que nos rodea aún tiene mucho por lo que trabajar y nuestros hijos también van a absorber esto, nos guste o no. Por otro lado, aunque nuestros hijos estén en un ambiente donde todo esto esté más que asumido, la parte biológica también ejerce la influencia de un 40% y no podemos ni debemos evitarla.

Otro comportamiento del que me he dado cuenta observando niñas y niños es que estos se fijan en sus referentes. Cuando son pequeños suele ser sus padres y sus abuelos, inclusos sus tíos si están bastante en contacto con ellos. He observado en niñas actitudes asociadas comunmente a estereotipos masculinos y, al observar a su madre, me he dado cuenta que está repitiendo lo que ve en ella. Como esa niña no se ha fijado en otro referente ha absorbido que así es como “debe” comportarse. También he observado esto mismo porque la niña tomaba como referente para su comportamiento a su padre. Esto lo he asociado a Prioridades de Vida afines.

Por último, quiero añadir que desconozco si los niños y las niñas están incluidos en estos datos, lo mismo son datos de estudios en adultos y en los niños y las niñas estos datos varían. Si tenéis datos de estudios en niños estaría muy agradecida de tenerlos.

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