Nuestro ambiente preparado

Buenos días,

Hoy os abro las puertas de mi casa prácticamente entera. Apenas nos hemos dado cuenta pero poco a poco estos chicos han ido llenando la casa. Hemos hecho la casa un espacio de todos y no nos puede gustar más.

Entrada al salón, que es abierto

Es algo que dudaba si hacer o hacerlo con imágenes de internet, ya que forma parte de nuestra intimidad. Sopesando pros de que le pueda ayudar a alguien, aquí está: nuestro ambiente preparado.

Primero empiezo por la parte más fácil de adaptar y en la que menos dinero invertir: la cocina.

Las escalera que tenéis ahí es la Bekväm de Ikea (me encanta aprenderme los nombres raros de ikea XD) . Una escalera, un delantal (o ni eso, depende de vuestro límite con las manchas) y a disfrutar. Hacéis masas juntos y además, puedes aprovechar qué necesidades has observado en el ambiente para tu peque.

Nosotros tenemos a su altura menaje, pulverizadores y bayetas para limpiar, fregona, cepillo y recogedor también. Y luego banquetas para cocinar, coger utensilios del cajón, acceder al frigorífico y fregar.

Hacen todo eso que he descrito ambos, sin obligaciones, cuando quieren o consideran necesario. Tienen libre circulación por la cocina, al igual que por toda la casa. La cocina es donde más están, ya sea para cocinar o para comer, casi siempre más de lo segundo.

Continúo con el salón. Para mí, la entrada es la zona más importante de la casa. Nuestra entrada es muy chiquitita y nos apañamos como podemos: un perchero para ellos, otros para nosotros y una columna de pie para zapatos, paraguas y utensilios de nuestra peluda.

En el salón está la zona de operaciones: ahí hacemos manualidades, jugamos, vemos películas, jugamos con juegos de mesa, trabajamos con el ordenador, comemos… Es donde hacemos la vida. Y si lo ves de cerca se nota jajaja. Me hubiera encantado poder comer en la cocina y separar esa parte del salón pero la casa tiene los metros que tiene, así que nos adaptamos.

Nuestros baños son bastante minimalistas y lo agradezco infinitamente, menos que limpiar y menos sitio para almacenar. Tenemos la taza, la ducha/bañera, un orinal, un lavabo con su mueble con una balda y en el del pasillo, un bidé. No necesitamos más.

El pasillo se ha convertido en el confinamiento en una parte viva de la casa. Fruto de este confinamiento, Manu padre e hijo se pusieron a dibujar y pintar un dibujo o dos cada día. Como nos daba pena guardarlos, los hemos expuesto por el pasillo. Me encanta verlo todos los días, era su momento de conexión.

Como veis, nuestra habitación es una maxihabitación de colecho. Manu duerme en la cama de la ventana y Vega con nosotros. Tenemos dos habitaciones más: una es desde donde escribo y esa está adaptada a mis necesidades: despacho y sillón, y la otra es la que veis en imágenes. La tercera es donde los peques tienen el armario con la ropa, la estantería con los materiales Montessori que vamos recopilando poquito a poco y nuestra mesa de observación o intereses.

Y hasta aquí la entrada de hoy. No quería hacerla muy extensa porque los siguientes días subiré cada zona al detalle. Mañana comienzo con la cocina.

Un abrazo,

Alba.

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